El error más habitual al redactar una memoria técnica no es de forma — es de fondo. Escribir "mejorar la situación de las familias en riesgo" y llamarlo objetivo. Eso no es un objetivo: es un deseo. Y un evaluador no puede dar puntos por algo que no se puede comprobar.

Vídeo: Objetivos generales y específicos, cómo redactarlos
▶ Capítulo 2.3 — Arquitectura Social (5 min)

Un objetivo general, varios específicos

Todo proyecto necesita un objetivo general y varios objetivos específicos que se derivan de él para cumplirlo. No son lo mismo, y confundirlos es uno de los motivos más frecuentes por los que una memoria técnica pierde puntos.

El general marca el rumbo: por ejemplo, "mejorar la inclusión social de la infancia". Es amplio, y normalmente hay solo uno por proyecto.

Los específicos son los tramos concretos que, sumados, lo consiguen. Siguiendo el ejemplo anterior, tres específicos razonables serían:

Tres caminos distintos, hacia el mismo destino. El general marca el rumbo. Los específicos trazan el camino.

Las 5 preguntas SMART

Antes de dar un objetivo específico por bien escrito, hay que pasarlo por el filtro SMART — cinco preguntas que determinan si de verdad es evaluable, o si todavía es una intención disfrazada de objetivo.

La regla práctica

Si tu objetivo no responde con claridad a las 5 preguntas, todavía no está listo para la memoria — sigue siendo una intención, por bien que suene.

La transformación real

Mira la diferencia entre un objetivo vago y su versión pasada por el filtro SMART. Misma intención de fondo — pero solo una de las dos versiones se puede evaluar, y por tanto, solo esa puntúa.

Objetivo vago

"Mejorar la situación de las familias en riesgo."

Versión SMART

"Aumentar en un 20% la participación de las familias en el programa de apoyo, durante los primeros 6 meses del proyecto."

Por qué esto no es un detalle menor

Un evaluador no puntúa por la intención — puntúa por lo que puede verificar. Una memoria técnica con objetivos vagos, por muy bienintencionados que sean, transmite al evaluador que el equipo no ha podido (o no ha querido) concretar qué va a cambiar realmente con la financiación.

Y hay una segunda consecuencia, más allá de la puntuación: si el objetivo no es medible, tampoco vas a poder demostrar después, en la justificación, que lo has cumplido.

¿Tu memoria técnica tiene objetivos evaluables?

Revisamos la redacción de tus objetivos y te decimos, en 24–48 horas, si pasarían el filtro SMART que usa cualquier evaluador.

Solicitar Diagnóstico Express gratuito →

En resumen

Un objetivo general marca el rumbo. Los específicos trazan el camino. Y ninguno de los dos vale de verdad si no pasa las 5 preguntas SMART: específico, medible, alcanzable, relevante y temporal. Antes de dar tus objetivos por escritos, pásalos uno a uno por ese filtro — es la diferencia entre una intención y un objetivo que puntúa.

Este artículo desarrolla el contenido del Capítulo 2.3 del canal de YouTube Arquitectura Social, dentro del bloque "Diseño del proyecto social".

Guía gratuita en PDF

Antes de presentar tu próxima solicitud, revisa los fallos que más puntos hacen perder, con la solución práctica para cada uno.

Descargar «Los 10 errores más comunes al presentar un proyecto social» →

Isaac Escobar Martín

Isaac Escobar Martín
Consultor en Arquitectura Social · Especializado en captación de fondos y diseño de proyectos sociales para el tercer sector en Andalucía.